Cocina de Verano 

El verano es un período de crecimiento esplendoroso. Para estar en armonía con el ambiente veraniego. Momento de expansión, crecimiento, ligereza, actividad exterior y creatividad. 

Se utilizaran una variedad de frutas y verduras con colores llamativos. Se disfrutará más de ensaladas, siempre y cuando no se abusen y no sean la única comida. El verano ofrece mucha variedad y la dieta debe ser un fiel reflejo de ello. Los minerales y aceites se transpiran, y su pérdida nos puede causar debilidad si no los reemplazamos llevando una dieta variada. 
Hay que evitar las bebidas muy frías, éstas nos debilitan los órganos del aparato digestivo. El frío causa contracción, retiene el calor y el sudor e interfiere con la digestión contrayendo al estómago y de ésta manera se suspende la digestión. Luego no sabemos por qué nos ha caído mal un alimento o tenemos gases, hinchazón, malestar. 
Durante este clima caluros desearemos naturalmente métodos de cocción más ligeros, rápidos y simples. Comeremos verduras más al dente evitando cocciones larga en las cuales se pierden nutrientes, sobre todo en las hojas verdes donde es importante mantener la clorofila viva.
Aumentaremos la utilización de macerado, licuado, germinado, las cremas frías caen muy bien en esta época. Haremos una cocina con mucho movimiento, llama alta o sin llama. Las especies calóricas que disipan el calor son apropiadas para el verano. Al ingerirlas la primera sensación es de calor pero luego llevan el calor del cuerpo a la superficie para eliminarlo. Igualmente deben ser utilizadas con moderación, sino el exceso nos debilitará.